Cuando mi padre llegó a esta ciudad tuvo suerte: las casas obreras ya tenían calefacción, de carbón, débil, pero algo. A los que llegaron antes que él les tocaron pisos sin aislamiento, sin calefacción de ningún tipo. En una ciudad tan fría como ésta eso es terrible, por mucho que la mayoría llegasen de la igualmente fría meseta. Por mucho que fueran campesinos, en sus pueblos al menos podían encender un fuego, aquí no.
Me cruzo con esos héroes a diario, con sus bastones y sus alpargatas :)

Sign in to participate in the conversation
Mastodon

Server run by the main developers of the project 🐘 It is not focused on any particular niche interest - everyone is welcome as long as you follow our code of conduct!