Pinned post

"Me opongo a la violencia porque cuando parece causar el bien este solo es temporal. El mal que causa es permanente”. Mahatma Ghandi

Pinned post

"Ahora que veo la vida en su conjunto, un poco como si estuviera contemplándola por encima del planeta, quiero deciros que la apreciéis en lo que vale, con toda la fuerza de vuestro corazón, porque es un don precioso, inconmensurable y maravilloso, y bien que lo sabe Dios. Por favor no perdáis un segundo en nimiedades, tonterías, enfados o afanes materiales, que para nada merecen la pena". Miki Naranja. Julio de 2020.

Malos tiempos para la sanidad y educación pública. Algo falla.

miguemoya boosted

CCOO por la jubilación a los 60 años para personal de Sanidad y Sectores sociosanitarios - ¡Firma la petición! t.co/nMAdh9DdzR vía @change_es

miguemoya boosted

#RinconesAndaluces La preciosa Cerrada de Elías camino del nacimiento del Borosa, en Cazorla, Segura y Las Villas :-)

miguemoya boosted

¡No, por supuesto que no! He aquí la razón principal.


"Ha llegado el momento de insistir en un trato equitativo y plantear las mismas preguntas cruciales a Rusia y a Occidente", pide Slavoj Žižek


#^¿Que si me avergüenzo de escribir en 'Russia Today'? | lamarea.com



Mientras todos los ojos estaban puestos en la guerra de Ucrania, se produjo una noticia que pasó prácticamente inadvertida: desde el 20 de abril de 2022, Julian Assange está un poco más cerca de la extradición a Estados Unidos, donde se le reclama para juzgarlo al amparo de la Ley de Espionaje. En una audiencia celebrada ese miércoles, un tribunal londinense emitió una orden formal de extradición que deja en manos de la ministra del Interior británica, Priti Patel —la misma que propuso enviar a Ruanda a todos los refugiados que lleguen al Reino Unido— la decisión de autorizar o denegar su traslado a Estados Unidos.

Si fuera hallado culpable, Assange se enfrentaría a una pena de hasta 175 años de cárcel… De modo que sí, debemos brindar todo nuestro apoyo a la resistencia ucraniana, y sí, debemos defender las libertades de Occidente —¡me estremezco sólo de pensar qué le habría pasado a Chelsea Manning si fuera rusa!—, pero la libertad de la que disfrutamos en Occidente también tiene límites que nunca deberíamos perder de vista, especialmente en momentos como el actual, cuando la «lucha por la libertad» está en boca de todos.

Estos días se oye a menudo la exigencia de llevar a Putin ante el tribunal de La Haya por los crímenes de guerra cometidos por Rusia en Ucrania. De acuerdo, pero ¿cómo puede Estados Unidos exigir algo así cuando no reconoce la legitimidad de la corte penal internacional para juzgar a sus propios ciudadanos? Y lo que es todavía más sangrante: ¿cómo puede exigir la extradición de Assange cuando este no es ciudadano estadounidense ni tomó parte en ningún acto de espionaje contra Estados Unidos, cuando lo único que hizo fue sacar a la luz lo que sin duda fueron crímenes de guerra (no hay más que recordar el famoso vídeo de los francotiradores estadounidenses matando a civiles iraquíes)?

miguemoya boosted

Dinero regalado, como dice Rutger Bregman en su libro Utopía para realistas. Porque hacer un mundo mejor es un sueño realizable -es una idea que ya propusieron algunos pensadoress/líderes de la historia. Era un sueño de Thomas More en Utopía en 1516. E innumerables economistas y filósofos le siguieron.



#^Cultura y renta básica: Con la renta básica podríamos decir no



Incluso está recogido en el artículo 25 de la Declaración Universal de Derechos Humanos: “Toda persona tiene derecho a un nivel de vida que asegure, para ella y su familia, la salud y el bienestar, especialmente en cuanto a alimentación, vestir, vivienda, asistencia médica y los servicios sociales necesarios; también tiene derecho a la seguridad en caso de paro, enfermedad, incapacidad, viudedad, vejez u otra carencia de medios de subsistencia independiente de su voluntad.”

La aplicación de la RBU nos daría capacidad de negociación para recuperar lo perdido o exigido, lo que nunca ha existido, y que sólo está escrito en el artículo 25. Con la renta básica podríamos decir no. Podríamos proyectar vidas más llenas acorde con nuestras capacidades y deseos. Mejoraría la vida de las personas que están en situación de desempleo, y de las personas que malviven en trabajos explotadores. Nos permitiría dar la vuelta a la sentencia: es más fácil imaginar el fin del mundo que el fin del capitalismo, de Fredric Jameson, que oculta la incapacidad de imaginar un mundo diferente. Es la continuación natural del mantra repetido hasta el aburrimiento «no hay salida» que profetizaron políticos como Margaret Tatcher. Como escribe Mark Fisher, el aburrimiento y la frustración de este sistema en el que nadie sabe que se debe hacer y en lo que nadie hace nada, un sistema que no responde, impersonal. Para detener este sistema insostenible, debemos poder imaginar otros mundos y posibilitar cambios, lejos de las miserias humanas que ha desarrollado el capitalismo más feroz.

miguemoya boosted
miguemoya boosted

La @fsfe pide a la UE legisle para extender la vida útil del hardware y incentive el reciclado de dispositivos a través del desbloqueo de bootloaders, la publicación de especificaciones, y garantizando el derecho a reparar.

fsfe.org/news/2022/news-202204

Carta abierta:

fsfe.org/activities/upcyclinga

miguemoya boosted
Por Xandru Fernández

Cada vez tengo menos claro que los boicots sirvan para algo, pero los comprendo y alguna vez los he apoyado (aunque dudo que vuelva a hacerlo en el futuro). En todo caso, me cuesta entender en qué medida la invisibilización del cine ruso (de la cultura rusa, en general: hace unos días la Universidad de Milán suspendía una conferencia sobre Dostoievski) puede hacer pupa en las arcas de Putin. Esto no es un boicot, sino puro papanatismo: parte de un juego de lenguaje consistente en demonizar al enemigo por todos los medios, el mismo juego de lenguaje en el que cobra sentido calificar todas las acciones de la resistencia ucraniana como “heroicas”. Con ello se consigue mantener en tensión a los espectadores de esta guerra, a quienes no se ha movilizado más que como observadores y posibles jueces de un espectáculo de masas. Todo se ha vuelto símbolo: guerra de colorines para estrategas de sofá.

Casi cincuenta años duró la Guerra Fría. En Estados Unidos, igual que en España o en el Reino Unido, la Unión Soviética era el mal, y claro que hubo episodios de rusofobia, pero en conjunto, si tenemos en cuenta la duración del conflicto, podemos estar bastante orgullosos de que a Stravinski no le tiraran piedras por la calle en California, donde vivía. Ni se las tiraron en Moscú cuando el gobierno soviético le invitó en 1962. Nadie evitó que Mick Jagger leyera a Bulgakov en Londres, y gracias a eso podemos tararear “Sympathy for the Devil”. De hecho, Occidente se vanagloriaba de no prohibir: eran los otros, los malos, los que censuraban.

Las cosas han cambiado. La tensión ideológica propia de la Guerra Fría ha quedado sepultada bajo nuevas formas de intolerancia cultural: los mismos clichés que ensayamos durante décadas contra el islam, los mismos que nos sirvieron para invisibilizar sociedades enteras como si en ellas no hubiera más que desiertos y camellos, se emplean ahora como arma de guerra simbólica para trazar, de nuevo, la frontera entre nosotros y los malos. Tarkovski ha quedado del lado malo de la historia. A nadie parece importarle que huyera a Suecia y rodara allí su última película, Sacrificio, meses antes de morir en París.



#^El fin de todo



Una cultura que renuncia, en nombre de la guerra, a pedazos de sí misma ya está muerta

Show older
Mastodon

The original server operated by the Mastodon gGmbH non-profit